¿Sufres de inapetencia durante el día y no puedes dejar de comer por las noches ? ¿Padeces insomnio o despiertas en medio de la noche y te levantas a comer? Cuidado con esto porque sin darte cuenta, podrías tener el síndrome del comedor nocturno.

El síndrome del comedor nocturno es un trastorno alimenticio, psicológico y del sueño, que consiste en un desarreglo en la pauta temporal de la ingesta de alimentos, asociándose principalmente a la depresión, baja autoestima, ansiedad y desequilibrios hormonales.

¿Por qué no puedo dejar de comer por las noches?

El síndrome del comedor nocturno es un trastorno alimentario en el que existe un desorden en la rutina de las comidas. Así, las personas con síndrome del comedor nocturno (NES, por sus siglas en ingles)  suelen realizar ayuno durante la mayor parte del día y descontrolar su ingesta después de la hora de la cena. Además, suelen despertarse en mitad de la noche para comer y después volver a dormir.

Generalmente, los comedores nocturnos se saltan el desayuno porque se sienten llenos después de haberse pegado el atracón por la noche, y pasan casi todo el día sin comer, hasta las últimas horas del día; momento en el que sienten hambre y comen de forma descontrolada, cerrando un circulo vicioso del que se les hace muy difícil salir.

Este trastorno se asocia a estrés, depresión, baja autoestima o ansiedad por lo que es importante evaluar la causa del mismo y ponerle solución.

Otros nuevos trastornos alimenticios

La preocupación excesiva por la salud y el culto al cuerpo que promueve la sociedad actual es el caldo de cultivo perfecto para que aparezcan nuevos trastornos alimenticios como la ortorexia, que nos llevan a la búsqueda ilusoria de la perfección física y la "salud total". Y, paradojas de la vida, hay quién se obsesiona tanto por estar sano que llega a enfermar ¿Qué sabes de la ortorexia o la Drunkorexia? Sigue leyendo para conocer las características de estos nuevos trastornos alimenticios.

1. Ortorexia: La obsesión por la calidad

La ortorexia es la obsesión por la comida sana, hasta un punto que cabe considerar patológico. Las personas ortorexicas viven con estrictas limitaciones dietéticas y se castigan fuertemente cuando se las saltan. En general, consumen solo alimentos procedentes de la agricultura ecológica, y muchos de ellos suprimen la carne, las grasas o cualquier otro alimento que consideren no adecuado.

Algunas pistas que pueden indicar la presencia de ortorexia son las siguientes:

  • Dedicar más de tres horas al día a pensar en su dieta sana.
  • Preocuparse más por la calidad de los alimentos que por el disfrute de consumirlos.
  • Disminución de la calidad de vida paralela al aumentos de la pseudocalidad de la alimentación.
  • Sentimientos de culpabilidad cuando no se cumplen las convicciones dietéticas.
  • Planificación excesiva de menús.
  • Aislamiento social provocado por su alimentación.

La principal diferencia de la ortorexia con respecto a los trastornos de la conducta alimentaria clásicos (anorexia y bulimia nerviosas) radica en torno a que en estos últimas hay una preocupación excesiva por la "cantidad" de comida; mientras que en la ortorexia lo que preocupa es la "calidad".

Normalmente, quienes sufren de ortorexia son personas estrictas, controladoras y exigentes con ellos mismos y con los demás. Ademas, pueden mostrar rasgos obsesivos en otros aspectos de su vida como el trabajo o las relaciones. Mujeres, adolescentes y aquellas personas que se dedican al deporte son los grupos más vulnerables a este trastorno.

2. Drunkorexia: Sustituir la comida por alcohol

Otro de los nuevos trastornos alimenticios es la Drunkorexia o ebriorexia, que es la tendencia de algunas personas personas, en su mayoría jóvenes, a restringir su ingesta alimentaria cuando van a beber alcohol (debido a la gran cantidad de calorías que tiene el etanol). Estas personas suelen dejar de comer durante el día para compensar las calorías que van a ingerir con las bebidas alcohólicas por la noche.

3. Permarexia

En la permarexia la persona piensa que todo lo que come engorda, lo que le lleva a probar diferentes dietas, desequilibradas y poco saludables. Hay algunos clínicos que piensan que es el paso previo a la anorexia o la bulimia, por lo que es crucial identificar estas señales antes de que sea tarde. Contar calorías, mirar las etiquetas nutricionales de manera obsesiva... son algunos de los síntomas de la permarexia. Otro de los síntomas que pueden alertarnos de la presencia de un trastorno de este tipo es la fluctuación constante en el peso de la persona, ya que indica que los hábitos dietéticos no son constantes y se alteran periodos de escasa ingesta con otros en los que se come mucho.

Estos nuevos trastornos alimentarios necesitan ser evaluados por profesionales cualificados y en algunos casos, será necesario un tratamiento adecuado que enseñe a la persona una relación saludable con la comida.

En Síndrome Adicciones trabajamos con esta serie de nuevos trastornos alimenticios ayudando a la gente a tener una relación saludable con la comida y fomentando la psiconutrición. Si tienes cualquier tipo de problema alimenticio o conoces a alguien que necesite ayuda, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Seguiremos tratando estos temas sobre la alimentación en el blog ¡No te lo pierdas!

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