La ludopatía no es un vicio. Tampoco es un pecado, ni un comportamiento propio de personas débiles, con mucho tiempo libre o poco desarrolladas. El juego patológico o ludopatía es una enfermedad muy destructiva que afecta a todos los aspectos de la vida de la persona que la sufre.  ¿Has intentado dejar de jugar y no has podido pararte? Si alguna vez has pensado "Tengo problemas con el juego" este post puede ayudarte.

 

¿Tengo problemas con el juego?

 

Las personas que tienen problemas con el juego se caracterizan por la incapacidad de controlar el juego, de tal modo que su forma de jugar (y perder) afecta a áreas significativas de su vida (salud, economía, familia, trabajo, amistades...).

A medida que la persona se implica en un juego sin control, dedica más y más tiempo y dinero a esta actividad. En estas circunstancias se pierde el interés por otras actividades que antes producían placer, a la vez que aumenta el aislamiento social del jugador. Además empiezan a aparecer las deudas y otros problemas financieros causados por el juego descontrolado.

Las personas con adicción al juego suelen tener problemas sociales, familiares, económicos y legales asociados a este comportamiento, ya que ocupan todo su tiempo en jugar y dejan de lado las demás áreas de sus vidas.

 

Tipos de jugadores

 

Pero no todas las personas que juegan acaban desarrollando un problema de juego patológico o ludopatía. Podemos diferenciar varios tipos de jugadores:

 

  • Jugador social: que es aquel que no tiene problemas con el juego, disfruta con él y puede abandonarlo cuando lo desee.
  • Jugador profesional: que controla su juego y lo utiliza para ganar dinero.
  • Jugador problema: que es aquel que juega casi a diario y empieza a recibir las primeras quejas de su entorno por el juego.
  • Jugador patológico: aquel al que el juego ha afectado todas o casi todas las áreas de su vida.

 

En general, la ludopatía se desarrolla como un intento de solucionar los problemas que tiene la persona. Si no enseñamos a esta persona formas alternativas de relacionarse con sus situaciones vitales va a ser muy difícil dejar de jugar.

En muchas ocasiones, las personas con problemas de adicción al juego comparten una serie de características de personalidad que les predisponen y agravan su juego. Ser una persona inmadura, con miedos, con sentimientos de inferioridad o falta de responsabilidad se erigen como factores de riesgo relacionados con el juego. Tan importante como tratar las conductas de juego es tratar todos estos concomitantes para que el resultado sea satisfactorio.

La familia debe entender que el juego patológico, como el resto de adicciones, es una enfermedad y es recomendable que acompañe al paciente en el proceso de tratamiento.

 

¿Cómo detectar que eres adicto al juego o que alguien de tu entorno lo es?

 

Algunos de los comportamientos que pueden indicar un problema con el juego son los siguientes:

  • Necesidad de jugar cada vez más cantidades de dinero para satisfacer su deseo de jugar.
  • Irritabilidad o inquietud cuando no puede jugar.
  • Esfuerzos infructuosos por dejar de jugar o disminuir el dinero gastado el juegos.
  • A menudo se preocupa por aspectos relacionados con el juego ( de donde va sacar el dinero para jugar, cuando va a ser la próxima vez, revive experiencias en las que ganó...)
  • Juega cuando siente malestar (culpa, ansiedad, depresión...) como una forma de aliviarlo.
  • Miente sobre la cantidad de dinero jugado o el tiempo empleado en ello.
  • Perdida de relaciones, empleo u otras oportunidades por el juego
  • Necesita ayuda de otros para solucionar su situación financiera, que es desesperada debido a los problemas de juego.

 

¿Qué hago si tengo problemas con el juego?

 

Si tienes dudas sobre si puedes o no ser ludópata puedes empezar contestando con sinceridad a las siguientes preguntas:

 

  1. ¿Crees que tienes o has tenido alguna vez problemas con el juego?
  2. ¿Te has sentido alguna vez culpable por jugar o por lo que le ocurre cuando juega?
  3. ¿Has intentado alguna vez dejar de jugar y no has sido capaz de ello?
  4. ¿Has cogido alguna vez dinero de casa para jugar o pagar deudas?

 

Si ha respondido afirmativamente a dos o más de estas preguntas sería recomendable que un profesional valorase tu caso particular para ayudarte a encontrar la mejor solución a tus problemas con el juego.

Si existen indicios que puedan alertarnos de problemas con el juego o las apuestas online en nosotros mismos, debemos ponernos en manos de profesionales especializados que valoren cuidadosamente el tema.

¡Esperamos que te haya sido de ayuda este artículo! Si crees que puede servir para difundir este tipo de problemas, no dudes en compartirlo en tus Redes Sociales. Y por supuesto, si tienes cualquier sugerencia o duda ¡coméntanos!

 

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