Las apuestas deportivas se están convirtiendo en un pasatiempo peligroso para los más jóvenes. Su inclusión en las redes sociales, la ausencia de regulación sobre este tipo de juegos y su inmediatez convierten a las apuestas online en un juego peligroso. Hoy en el blog ayudamos a los más jóvenes a responder a responder ¿Estoy enganchado a las apuestas deportivas?

El proceso siempre es el mismo, se empieza apostando en aquellos deportes sobre los que se tienen algún conocimiento, como fútbol o baloncesto, y se acaba jugando a cualquier cosa: rugby, dardos, hockey americano, carreras de galgos o hípica. Cuando todo vale ha llegado el momento de pedir ayuda antes de termina perdiendo la cabeza y gastando todo el dinero.

Estoy enganchado a las apuestas deportivas

Las características del juego online le hacen tener un gran potencial adictivo, mucho mayor que el que tiene el juego presencial. La posibilidad de jugar en solitario desde casa, el anonimato, la brevedad del tiempo transcurrido entre la apuesta y el resultado que actúa como refuerzo, la posibilidad de jugar pequeñas cantidades, la facilidad de juego que permite apostar desde cualquier dispositivo conectado a Interner y su disponibilidad 24 horas al día los 365 días a la semana, hacen de este tipo de apuestas un peligro para los más jóvenes.

¿Afición o adicción?

Cuando el juego es una afición, la persona apuesta como una forma de entretenerse, jugando de forma moderada y disfrutando de la experiencia del juego sin asumir grandes riesgos. Cuando esta afición se convierte en una adicción la forma de jugar cambia. Así, la característica principal de los jugadores patológicos es la pérdida de control en relación con las apuestas, lo que lleva a la persona a tener graves consecuencias personales, laborales, académicas, económicas y sociales. 

La persona adicta al juego no puede dejar de pensar en jugar, en buscar dinero para apostar y en inventar excusas para que nadie detecte su adicción. Vive con un ansia irresistible de apostar que se alivia cuando juega y no puede dejar de jugar a menos que se le acabe el dinero.

El peligro en las redes sociales

Estos nuevos juegos de azar han propiciado que el perfil del ludópata haya cambiado con el paso de los años, provocando que los jugadores de hoy en día sean cada vez más jóvenes, chavales de entre 18 y 25 años, estudiantes o parados y que llevan en el mundo de la ludopatía desde hace relativamente poco tiempo. Antes, por el contrario, los jugadores patológicos eran hombres de entre 28 y 35 años, casados y activos laboralmente y con una historia de juego de más de seis años en activo.

La clave de este cambio, para algunos expertos, es el bombardeo publicitario que existe en las redes sociales. Deportistas de élite y famosos incitan a los chavales a realizar apuestas online sin ningún tipo de discriminación.

Los bonos de bienvenida (ofertas que lanzan las casas de apuestas en los primeros depósitos, por ejemplo, ingreso de 20 euros y otros 20 de regalo) también contribuyen a que los jóvenes, que por definición tienen menor capacidad adquisitiva, se lancen a este peligroso mundo.

Además hay muchas páginas y perfiles en redes sociales que recomiendan a los jugadores maniobras y trucos para ganar en las apuestas deportivas, algo que hace que los jóvenes lo vean como una forma rápida y fácil de ganar dinero.

2º Causa de ludopatía en España

En el pasado 2015, las apuestas deportivas se convirtieron en la segunda causa de ludopatía en España, solo por detrás de las máquinas tragaperras. Es necesario parar esta epidemia con leyes estrictas y regulaciones.

La legislación de las apuestas online corre a cargo de las Comunidades Autónomas, por lo que es diferente en cada rincón de España. Mientras que en Madrid es necesario un código para poder apostar online y hay que enseñar el DNI para conseguirlo, en otros lugares como Galicia, el acceso a las apuestas online es más fácil y no hay ningún tipo de control.

Las cifras se disparan

Hace pocas semanas hemos conocido los datos ecónomicos sobre las apuestas deportivas en España en 20015 y las cifras se han disparado, rebosando por primera vez la cifra de los 4.000 millones de euros. Esto supone un incremento del 43% respecto a 2014 y confirma la tendencia al alza en este tipo de apuestas. 

Ademas, los datos del Ministerio de Hacienda también revelan un fuerte repunte de las apuestas hípicas, que se han duplicado en los dos últimos años.  Las características de este tipo de apuestas las hacen más adictivas que otras. La inmediatez de los resultados, la brevedad de su duración y el hecho de que se pueda apostar a cualquier hora hacen de las carreras de galgos o caballos claves perfectas para desarrollar y mantener una adicción.

Estos datos, que no dejan de ser preocupantes, han llevado al Ministerio de Hacienda a tomar tímidas medidas para frenar el consumo irreflexivo o compulsivo de este tipo de juegos. Así, se ha puesto coto a algunas acciones comerciales que se estaban llevando a cabo en televisión y radio, con los comentaristas incorporando a la retransmisión de los partidos el estado de determinadas apuestas.

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