Una de las protagonistas, L, empezó a beber cuando apenas era una adolescente y con 24 años ya era alcohólica. Ha estado dependiendo del alcohol durante 25 años. Esta adicción LE llevó a consumir todo tipo de drogas y le trajo todo tipo de problemas económicos y familiares. Hacía lo que fuera para poder seguir bebiendo. L incluso desayunaba con licor de frutas porque le resultaba dulce. Para pedir ayuda ha supuesto su salvación.
Otra de las historias es la de J. Fue ludópata durante más de 15 años y aunque hace ya dos décadas que no juega, sabe que tendrá que controlar su problema de por vida. Se gastaba todo el sueldo y aún así, necesitaba más. Comenzó a pedir dinero prestado, pero después optó por robarlo en la empresa en la que trabajaba. Llegó un momento en el que la única salida que veía era el suicidio.
A tiene 42 años y fue drogodependiente hasta los 34. A perdió su trabajo, pero aún así seguía consumiendo cocaína. En sus últimos años de adicción podía consumir cerca de cinco gramos al día y más de 20 'cubatas'. Se gastaba más de 400 euros diarios en drogas y alcohol. Gracias a su familia, ingresó en un centro y ahora es él quien ayuda en otro centro de adicciones.
M: “he perdido 10 de mi vida (en los que no me he entregado suficientemente a mi mujer y a mis hijos), algún ascenso laboral, la posibilidad de trasladarme de residencia, etc. Solamente con el tesón y mucha voluntad, además de la ayuda necesaria, que yo he encontrado en la se puede conseguir salir de este mal que tenemos y que tanto daño nos hace. Yo aconsejo a los que puedan estar en una situación parecida a la que yo tenía, que se pongan en manos de profesionales que se planteen seriamente la situación y que sean capaces de recuperar la alegría de vivir y volver a la vida y al hogar.
"La triste realidad es que era demasiado joven y me dejé llevar por las circunstancias y por qué no decirlo, por los amigos… A mis 17 años me veía allí plantada consumiendo cocaína. Fue el principio de los 5 años que duró mi pesadilla, presa de mis mentiras, de robos de dinero en casa, de días sin aparecer ni dar señales de vida, de abandonar mis estudios, la culpable de los llantos y las penas de mis padres… Una agonía que mata en vida, pero es tu vida hasta que no decides lo contrario y quieres cambiarla.
Desear morir y morirte es lo mejor que te deseas cuando estás enganchado a la cocaína, no se puede vivir sin ella. ¿Alguien se imagina poder vivir sin aire? Los ataques de ansiedad te oprimen el pecho cuando te terminas la última bolsa, ya no hay más dinero pero necesitas más y más y más. Ahora tengo 24 años, mi existir en este mundo ha cambiado desde que afronté mi enfermedad y abrí los ojos. Busqué el apoyo de mis familiares y ayuda, junto con todos ellos y mis ganas de superación hoy puedo gritar que: SOY EX-COCAINÓMANA!. Llevo 2 años y medio sin consumir y así me mantendré hasta el día que me muera”
La adicción es una enfermedad, una limitación que se puede superar. Esto se logra con la voluntad férrea, la motivación, y el cambio de hábitos y estilo de vida de la persona que quiere dejar la adicción, y la ayuda profesional adecuada. Si tu vida es un laberinto y te sientes perdido y sin control sobre ella. Llámanos, nosotros podemos ayudarte.
“Un viaje de 10000 kilómetros empieza por un solo paso”
Palabras clave: formación universitaria, curso, postgrado, experto en adicciones, conductas adictivas

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