Los padres somos unos buenísimos agentes de prevención que podemos ayudar a nuestros hijos a enfrentarse a la epidemia de droga que sufrimos hoy en día.  La prevención familiar es una herramienta muy útil para desarrollar y fomentar en nuestros pequeños determinados factores de protección que reduzcan su vulnerabilidad ante el consumo de drogas. Pero esto no significa que debamos prohibir y castigar. La clave está en fortalecer sus valores y habilidades para dotar al jóven de herramientas que le permitan decidir por sí mismo. Fortalecer la seguridad en ellos mismos y su autocontrol, facilitar la integración familiar o establecer vínculos sociales son algunas de las cosas que se pueden hacer dentro de la familia para proteger a los mas jóvenes del riesgo de convertirse en adictos.

Así, nuestros hijos estarán las protegidos frente a las drogas y tendrán menos probabilidades de abusar de ellas, porque habrán desarrollado recursos personales y sociales para enfrentar el consumo.

Hoy, vamos a dar algunas ideas clave para ayudar a nuestros hijos a fomentar la seguridad en sí mismos.

La seguridad en uno mismo se va desarrollando gradualmente a lo largo de la vida. En la infancia, el sentirse aceptado y amado por los padres fomenta que el niño se sienta seguro de sí mismo. Los compañeros de colegio, maestros y otros familiares también van a influir en la autoestima del pequeño.

La persona segura de sí misma actuará de modo independiente, asumiendo sus responsabilidades y no dejándose llevar por la presión social y la opinión de los otros, algo muy importante cuando hablamos de  que nuestro hijo sepa decir no a las drogas.

¿Cómo fomentamos la seguridad en nuestro hijo?

  • Aceptándolo tal y como es: Puede que nuestro hijo sea un poco gordo, o demasiado flaco, que no sea como esperábamos y que haya defraudado nuestras expectativas. Este problema es nuestro y no de él. Nuestro hijo es como es y tenemos que ser capaces de aceptarlo.
  • Valorando sus avances y logros: Es importante aprovechar la más mínima oportunidad para señalar cualquier avance que nuestro pequeño haga.
  • Manifestándole nuestra aceptación  y cariño, con gestos, besos o caricias, pero también diciéndolo con palabras.
  • Creando expectativas ajustadas a sus capacidades, por lo que debemos conocerle, saber qué le gusta y qué quiere. Los padres tenemos que priorizar sus necesidades y no nuestros deseos.
Comentarios
    Recupera tu vida

    Categorías

    Únete a nuestra comunidad

    Visita nuestro canal

    YOU Tube